jueves, 19 de marzo de 2009

Cine Jamaicol

“Es negro pero al tiempo no es negro. Es americano puro. El tiempo no es negro puro, no, no, no es Michael Jack... No, no es negro. Es negro blanco. Filipino. Jim Andris y una mezcla de jamaicol". (Doctor Iglesias Puga, "Papuchi"). Así definía Papuchi la música de su nieto, no lo tenía muy claro.

Pues eso mismo me pasa mi con cierto cine, al que llamaremos Jamaicol en honor a la magnífica definición de arriba.

Seguro que os ha pasado a todos, que vais a ver una película, y al salir del cine salís con cara de polla porque no os habéis enterado de nada. Si os preguntan de qué iba la película no sabéis qué contestar. Y no me refiero al cine iraní repleto de metáforas sobre el crecimiento de un pomelo en un campo de minas afgano durante la crisis de 1973, me refiero al cine surrealista y onírico que de cuando en cuando pare algún iluminado de Hollywood.

Algún pedante repipi que ha leído demasiadas críticas de Jordi Costa, intentará ir de guay, seguramente porque esa noche quiere follar, para variar, y se tira el rollo con una explicación improvisada, surrealista y repleta de grandilocuencias. Que no os engañe, al igual que vosotros no ha entendido una mierda.

Vayamos con algunos ejemplos. No podía faltar David Linch, del que podríamos resaltar el 90% de su filmografía, pero eligo Lost Highway y Mudholland Drive. De la primera me quedo con la escena en la que un siniestro personaje le dice a Bill Pullman: “Llámame, estoy en tu casa”, impresionante. De la segunda destaco la escena lésbica entre Naomi “Pezoncitos” Watts y Laura Elena Harring, que hace que la película tenga algún sentido.

Voy a incluir también Donnie Darko, que en mi opinión es menos histriónica que el resto de películas del estilo, aunque un conejo gigante no se ve todos los días. Eso sí destacaré su banda sonora que me parece bastante interesante (The Cure, Joy Division, Tears for Fears entre otros).

Y acabo de momento con una obra maestra del cine sin lugar a dudas, aunque no la entienda no seré yo quien le quite meritos a Kubrick. Hablo como no, de 2001: Una Odisea del Espacio, sobre todo su parte final. El resto de la película me gusta en mayor o menor medida, aunque me quedo con la escena inicial de los monos, por razones que no expondré porque entonces el pedante sería yo.

Estas son sólo unas muestras de este tipo de largometrajes, hay muchos más y si tengo ganas escribiré en un futuro.

Antes de irme una advertencia, si algún flipao os dice que entiende estas películas y os la trata de explicar, es un pedante, se está quedando con vosotros o, si eres una chica, te quiere llevar al catre.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Me toca mucho los cojones que cada dos por tres, me llamen de Movistar para hacerme ofertas.

En su día fui cliente suyo pero hice la portabilidad a otra compañía y desde entonces llaman de vez en cuando para que vuelva.

No es que me tengan mucho tiempo al teléfono ya que los despacho generalmente rápido, pero no tengo por qué estar perdiendo el tiempo en decir que no una y otra vez.

Y encima al decir que no, te piden una razón, como si en mi propia casa tuviese que dar explicaciones a un tío que me ha molestado mientras veía tranquilamente una película el por qué de mis decisiones.

Dependiendo del día, les corto antes o me divierto un poco. Ya les he dicho que soy trabajador de otra compañía y que no puedo cambiarme, que Telefónica me debe dinero de cuando las cabinas telefónicas y hasta que no me los devuelva nanai… creo que la próxima vez voy a fingir que he robado el móvil y no soy el titular de la cuenta o pondré acento cubano y intentaré ligarme a la operadora, que no tiene culpa, pero yo tampoco, o les diré que esperen un momento y dejaré el teléfono un buen rato para que se cansen y cuelguen ellos mismos. No se, pensaré más gilipolleces para reírme un poco la próxima vez que me llamen.

Y eso es, en definitiva, lo que de verdad me toca los cojones.

sábado, 7 de marzo de 2009

El Rey y...


Enviado por María

Zapatero, presidente del Gobierno, gana 91.982,40 euros anuales. Según la constitución, el Rey recibe 8.90 millones de euros de los presupuestos generales del Estado para el sostenimiento de su familia y de su casa. Todo lo demás (viajes, hoteles, la construcción de nuevos palacios, coches, motos, yates, vacaciones, ropajes, joyas, regalos, fiestas o la educación de los niños) va aparte y no se publica. ¿Es realmente necesario seguir manteniendo a esta familia de Borbones por mucho más tiempo?

Lo hecho, hecho está y no le estoy quitando el mérito a Juan Carlos, pero me toca los cojones pensar en lo que los españoles se siguen gastando en aristócratas.

domingo, 1 de marzo de 2009

Enviado por Fry.

Hola chicos, primero de todo enhorabuena por la sección. Mola que todos podamos expresar lo que nos “toca los cojones”.

A mi me toca los cojones que cuando veo un partido de fútbol, no hacen más que publicidad. Que si la nueva serie de Antena 3, que si el estreno de la primera, que si manda un mensaje y gana 10.000 euros, encima a veces ponen unos cartelones de publicidad abajo y no se ve la banda.

Eso por no hablar del de la Sexta y de JJ Santos que no saben ni los nombres de los jugadores y se confunden muchas veces.

¿Dónde están los Jose Angel de La Casa y compañía que se limitaban a retransmitir el partido?. Que esa es otra, ahora andan todos empalmadísimos y una jugada en el centro del campo sin trascendencia parece un jugadón de Ronaldo.

Y esto es lo que me toca los cojones. Jajaja cómo mola decirlo.

Un saludo.

sábado, 28 de febrero de 2009

El año pasado ha sido el año del comienzo de la crisis financiera, el paro se ha disparado, aumenta el numero de morosos, los bancos cierran el grifo de los créditos, pero aún así y con todo esto hay una empresa privada, como es la Iglesia, que ha aumentado sus beneficios.

La Conferencia Episcopal ha recaudado 241 millones de euros, 67,5 millones más que en el ejercicio anterior. Rouco Varela salió exultante agradeciendo a los ciudadanos su confianza por marcar la casilla de la iglesia en la declaración de hacienda. Obviamente, sus fieles son personas calculadoras, gente que invierte su dinero a largo plazo para ganarse el día de mañana una o más puertas al cielo. Yo no sé cuanto cuesta una de esas puertas, y tampoco me importa, cada cual puede hacer con su dinero lo que le salga de los cojones. El cielo tiene un precio querido feligrés, allí no entramos todos, solo aquellos que marcan la casilla de la iglesia serán bienaventurados……pero ¿uno quiere realmente toparse con esa gente en el cielo? pederastas, gente que niega el genocidio judío, teniendo en cuenta los que sus antecesores se han cargado por llevar la palabra del señor, pues claro las cifras del genocidio judío pues resultan irrisorias. Eso sí, nos enseñan su moral y como vivir, no a la eutanasia, es mejor que las personas sufran en vida su propia muerte, aborto etc. etc.…siempre tocando los cojones.

Teniendo en cuenta como están las cosas, yo recomendaría a los que quieren labrase un futuro que se estudien para cura, como decía mi abuela, es posible que sea unos de los pocos oficios con más futuro, y si encima llega a cardenal vamos…entonces sí que ibas a ligar.

Pues eso señora, si usted es un alma pecadora y cree que por ello no irá al cielo no se preocupe, lo único que tiene que hacer es marcar la casilla de la iglesia en su próxima declaración, y por mandato divino usted será exenta de culpa. Por qué cree usted que Michael Jackson no fue declarado culpable, por haber marcado la casilla de la iglesia, y así, libre de pecado.

viernes, 27 de febrero de 2009

Últimamente se ha hablado mucho de Charles Darwin, naturalista que postuló que todas las especies de seres vivos han evolucionado con el tiempo a partir de un antepasado común mediante un proceso denominado selección natural. Teoría aceptada por toda la comunidad científica e incluso, en nuestros tiempos, por algunos sectores eclesiásticos, aunque claro está, les cuesta rechazar el creacionismo.

Es curioso, la selección natural afecta a todas las especies excepto a una, a mi forma de entender, a nosotros mismos. Las especies siguen su curso evolutivo; sobreviven los más fuerte. Sin embargo, el hombre ha dejado de evolucionar de esta forma. El desarrollo de la inteligencia, nos ha permitido evolucionar, o mejor dicho desarrollar nuestro entorno para satisfacer nuestras necesidades. Hemos conseguido desarrollar fármacos y tecnologías que permiten que enfermos (no en todos los casos) puedan disfrutar de una vida digna, no solo los mas guapos, fuertes e inteligentes tienen descendencia, los feos, débiles y no tan listos también podemos tenerla.

Los virus y enfermedades evolucionan para contrarrestar nuestros fármacos, pero nosotros no evolucionamos nuestro cuerpo para combatirlos, sino que lo hacemos a través del desarrollo de nuevos medicamentos, todo esto nos lo ha permitido nuestra inteligencia, cada vez sabemos más acerca e como se comporta lo que nos rodea.

El hombre ha evolucionado como ha evolucionado por necesidad del desarrollo de la inteligencia, ahora bien, si esto es así, yo me pregunto ¿en que eslabón o en que etapa evolutiva se nos perdieron Rouco Varela y compañía? Yo no lo sé, quizá es el punto débil de la teoría de Darwin.

jueves, 26 de febrero de 2009

"Demagocracia"

Sabíamos que Václav Klaus nos daría titulares tarde o temprano.

Václav Klaus es el presidente de la República Checa, negó el cambio climático en un libro, es un reconocido euroescéptico, y ostenta la presidencia de turno de la UE.

Este hecho me plantea la primera reflexión. El juego democrático en el que se mueve la política europea, a saber, presidencias por turno de cada uno de los miembros de la Unión, da como resultado, que un hombre, que no cree en un organismo, sea su cabeza visible.

Es como si por ejemplo, El Vaticano eligiese como nuevo Papa a un musulmán, o que Laporta fuese elegido presidente del Real Madrid, dos disparates a todas luces imposibles.

En este marco, Václav Klaus denunció ante el Parlamento europeo, un “déficit democrático”. Sus palabras venían a decir que aquellos países miembros que muestran una corriente de opinión contraria a la “oficial” (es decir Alemania, Reino Unido, Francia, no nos engañemos), son tachados automaticamente como enemigos. Lo cual puede derivar en que en la reunión de turno nadie hable, ni se haga fotos contigo, entre otras cosas.

Václav Klaus no es santo de mi devoción pero he de decir que no le falta razón a este respecto. Recuerdo cuando en este país se acercaba el referéndum sobre la constitución europea y desde algunos sectores se nos decía que si España rechazaba el texto, nos “apartaríamos” de Europa. Modo suave de decir que nos convertiríamos poco menos que en apestados, de cara al resto. Pues bien, ratificamos la Constitución, y luego algún otro país no lo hizo… y el mundo ha seguido girando.

Mi segunda reflexión hace referencia a los propios organismos de la Unión y su cercanía a los ciudadanos. En la calle no hay conocimientos sobre lo que se debate en el parlamento europeo, nos es ajeno. Pienso que es más positivo que la gente esté en contra a que sea indiferente.

Es algo así como el G20, que iba a resolver la crisis y refundar la economía mundial. ¿Qué se hizo en aquella reunión? ¿Qué medidas se tomaron? Nadie lo sabe. Tanto bombo con la presencia de España y al final ¿qué?.

viernes, 20 de febrero de 2009

En las últimas fechas estamos viendo casos de programas de televisión donde se vende la vida, la muerte y las desgracias de las personas a cambio de un puñado de dólares.

La mujer que da a luz a octillizos tras un proceso de fertilización para así vender su historia y ganarse la vida. Programas de testimonio donde familias y parejas venden sus miserias. Una joven subastando su virginidad al mejor postor. Y el reciente caso de la exconcursante de Gran Hermano que va vender sus últimos días para, según ella, garantizar la educación de sus hijos.

¿De quién es la culpa? ¿Del que vende? ¿Del que compra? ¿De la audiencia?

Estos días se debate mucho sobre estas preguntas, y sobre a dónde vamos a llegar en televisión. ¿Asesinatos en directo, violaciones, torturas?. Todo llegará.

Dándonos una vuelta por las tertulias, oímos mucho eso de que es lo que demanda la gente, que si se emite es porque tiene audiencia, que el espectador es libre de cambiar de canal y ver otra cosa. Por esa regla de tres, el traficante de droga no hace nada malo, la gente le compra porque quiere. Y las cadenas se escudan en el derecho a la información, a la libertad de prensa, en mi opinión se escudan en el derecho a ser unos hijos de puta.

La sociedad ha perdido sus valores y su educación, ya no interesa aprender, sólo interesa pasarlo bien, y en ese caldo de cultivo, las cadenas han visto un filón.

Programas de corazón, de sucesos, de imágenes impactantes, realitys de todo tipo… es el morbo por el morbo, buscar las desgracia de otro para reírse de ella. Nos estamos convirtiendo en una sociedad de mierda, la empatía se ha sustituído poco a poco por la burla al semejante y la búsqueda de detalles escabrosos. Somos como esos magnates que han tenido tanto sexo en su vida gracias al dinero que este ya no les satisface y buscan nuevas experiencias, sado, animales, menores… Somos depredadores de imágenes e historias, cuanto más sangrientas mejor.

Seguramente estoy equivocado. O sea un alarmista o un ultraconservador. Después de todo, “el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son, de las que no son en cuanto que no son” (Protágoras)

martes, 17 de febrero de 2009

Resulta que Irán es el nuevo demonio por hacer investigaciones nucleares. Resulta que Corea del Norte forma parte del eje del mal por tener armas nucleares. Resulta que los buenos son los americanos del norte. Resulta que los pacificadores son los grandes de Europa, es decir Francia y Reino Unido entre otros.

Y a todas estas, resulta que la única nación que ha utilizado armas nucleares contra un país enemigo (civiles incluidos) es Estados Unidos.

Y resulta también, que en tiempos de paz, a los chulitos de Europa, les da por sacar a pasear armamento nuclear en submarinos.

Y resulta también, que claro, esos submarinos nucleares son tan modernos y tan secretos que son prácticamente indetectables. Y claro, uno por otro, la casa sin barrer. Y ¡ZAS!, se pegan un ostión. Nada, se llama a atestados y el que no respetó el ceda el paso que pague, que yo creo que el británico se armó un lío porque allí conducen por el otro lado.

Bromas aparte, ahora nos hemos enterado del incidente y saltan los implicados a decir que no había riesgo ninguno, que es imposible una catástrofe nuclear. Si les hubiésemos preguntado a esos mismos responsables si era posible que dos submarinos nucleares colisionasen en alta mar, ¿qué habrían respondido?.

Señores, las armas nucleares son peligrosas y si debido a eso se prohíben a países como Irán o Corea del Norte, ¿cómo tienen ustedes los santos cojones de pasearse con ellos por aguas pacíficas?. Saquen a pasear sus juguetitos por los Campos Elíseos o Picadilly Circus y destrocen si quieren sus putas ciudades hipócritas de mierda.

martes, 10 de febrero de 2009

Smoke

“Cuento de Navidad de Auggie Wren”, un relato corto publicado por Paul Auster en el New York Times en 1990, dio origen a esta deliciosa película dirigida en 1995 por Wayne Wang y el propio Auster.

Teniendo como epicentro un estanco de Brooklyn, seguimos el desarrollo de pequeñas historias personales, las cuales se cruzan entre sí.

Paul Benjamin, escritor en crisis que lucha por hacer frente a la trágica pérdida de su esposa, magistralmente interpretado por un William Hurt que cada vez me gusta más.

Rashid Thomas, un joven algo perdido, que anda tras la búsqueda de su padre.

Y como no, Auggie Wren, (Harvey Keytel) dueño de un pequeño estanco en una esquina de Brooklyn cuyo hobbie es tomar una fotografía cada mañana a las ocho desde la misma esquina.

Historias y conversaciones más o menos triviales, componen la atmósfera de esta pequeña obra de arte independiente, un oasis de creatividad.

La película termina con una recreación del relato original que Auster publicó en el New York Times. Momento a mi juicio estelar del film que demuestra que a veces las cosas más simples son las más maravillosas, y que el propio Matt Groening tributó de forma sutil y casi de puntillas en un episodio de Los Simpson.

 

Copyright 2007 ID Media Inc, All Right Reserved. Crafted by Nurudin Jauhari